Neah
“¿Qué estás diciendo, Raven?”, le murmuro mientras ella me jala hacia el interior de la casa.
“No es su aroma”, murmura Raven. Ella niega con la cabeza mientras evita mirarme a los ojos. “Pero lo tiene en su cuerpo. Es el aroma de alguien a quien ha tenido cerca”.
“¿Otro licántropo?”.
“No lo sé, no hay forma de diferenciarlos. Tú… Cuando llegaste aquí, olías como una loba, aunque es cierto que tu aroma era extraño porque estabas sellada. Ella dijo que había salvajes, ¿no? ¿Y si es uno