Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe acerco espantado y asustado, asimismo mi corazón late con agitación. Toco su pecho ensangrentado y miro mis manos temblorosas.
—¡Lo mataste! —La voz de mi madre molesta mis oídos. Tengo tanto miedo. Miro mis manos y están rojas, pintadas de aquel líquido que mancha la camisa azul cielo de mi padre. —¡Nooo! —Me incorporo de golpe, torturado por aquella pesadilla. Mi pecho s







