Mundo ficciónIniciar sesiónAkari miró a un costado, pero lo sabía a la perfección. Esto no era como aquella vez cuando Minato se desmayó en el callejón, o como en año nuevo, o la vez en la que el rubio se quedó a dormir y resultó ser su cumpleaños. A pesar de sus deseos egoístas, ya todos lo sabían, sería una falta de respeto esperar que él se quedara en casa, a pesar de que sus hermanas, y hasta Arata, lo aceptaban.
Claro







