Mundo ficciónIniciar sesiónLa próxima vez que Minato le dijera que no era seguro ir a un sitio, dejaría de ser tan estúpido, y le haría todo el caso del mundo. Ya estaba decidido.
Akari podía notar la tensión en el rubio, porque su mano era tomada con fuerza, aunque cierto cuidado de no lastimarlo, y solo miraba al frente.
La calle era apenas alumbrada por los faroles, a varios metros de altura y, a pesar de que no había ninguna nube en el cielo, al casta&n







