CAP. 51- Sonreí y besé la coronilla de su cabeza, dejando que el olor a vainilla y sexo invadiera mi sistema.
POV: ADRIÁN
— Tendremos todo el tiempo del mundo —gruñí contra su cuello, sintiendo su aroma embriagarme—: Pero hoy... hoy voy a hacer que te vengas tanto que vas a olvidar hasta tu propio nombre.
La giré y me subí encima de ella, sintiendo el peso de mi cuerpo contra el suyo, y devoré su boca. Sujeté sus pechos, uno en cada mano, sintiendo lo firmes, pesados y aterciopelados que eran bajo mis palmas. Mordisqueé su piel clara con un hambre que me asustaba, subiendo y bajando desde la línea de l