Punto de vista de Rosalie
La mañana transcurrió con casi total normalidad.
«Casi» era la palabra exacta. Tenía toda la apariencia de una mañana cualquiera: Alessandro en su silla, Mila en la alfombra de juegos, absorta en su rutina de observarlo todo bajo el móvil que colgaba sobre ella; Lucy, ya vestida, comía con la eficiencia de quien tiene un horario y toda la intención de cumplirlo. Aiden frente a la estufa preparaba los huevos; se había hecho cargo de la rutina matutina y la mantenía a ra