Punto de vista de Rosalie
La mañana posterior a la conversación en la mesa de la cocina, desperté pensando en bodas.
No de la misma forma en que lo hacía a los diecinueve años, cuando en el fondo solo pensaba en ser elegida. En pararme frente a una multitud y que alguien me señalara: «Ahí está. Ella le importa a alguien».
Anhelaba eso a los diecinueve con la intensidad propia de una chica que se había sentido invisible por años y hasta hacía poco no me había dado cuenta de que lo que en verdad