Punto de vista de Rosalie
Lucy se acercó a mí un domingo por la tarde con una libreta y un bolígrafo; llevaba esa expresión tan peculiar que adoptaba al prepararse para algo.
—Tengo un proyecto escolar —dijo—. Debo entrevistar a un familiar sobre un desafío que haya superado. Preparé unas preguntas. Me gustaría entrevistarte.
Lo expresó de la misma forma en que abordaba los asuntos formales: de manera directa y dando por sentado que la respuesta sería afirmativa, y así fue.
—Siéntate.
Estábamos