Harper
Jackson, uno de los choferes de Gabriel, me abre la puerta y entro, Gabriel se desliza a mi lado.
Aún no puedo creer que haya accedido a esto, pero en el fondo sé que tiene sentido. Gabriel tenía razón, no había mejor manera de adquirir experiencia dirigiendo una empresa que aprendiendo de los mejores. En lo que respecta a los negocios, Gabriel y Rowan eran los mejores. Incluso superaron a su papá, que se había jubilado, pero seguía siendo el jefe de la junta directiva.
Me llevó un tie