Miro a mi hijo. Estoy tan orgulloso de él y de la conexión que tiene con su madre. Nadie, ni siquiera sus mejores amigas o sus padres, sabían el nombre que ella había escogido, y aún así de lo dijo a Noah.
“Muy bonito”, dice Mary, sonriéndole a Noah. “Ya estás empezando a ser un gran hermano mayor”.
Noah asiente y luego me mira.
“Un día estábamos en su cama comiendo helado porque ella lo quería tanto. Le pregunté qué nombre le pondríamos al bebé. Pasamos horas revisando nombres hasta que nos