El pensamiento de eso trajo un cierto tipo de pánico dentro de mí. No quería pensar en eso. No quería dejar ir mi sueño de estar con Rowan. Me quedé en silencio mientras luchaba contra sus palabras en mi cabeza.
“¿Emma?”, me llamó.
La conocía, ella quería que aceptara. Quería que le dijera que me lo pensaré, pero no quería.
Me salvé de contestarle cuando llamaron a mi puerta.
“Tengo que irme, Molly. Hay alguien en la puerta”, le dije con prisa mientras me dirigía hacia dicha puerta.
“N