Capítulo Treinta
Raffael
Después de abrazarla, el presidente y yo empezamos a charlar. También le conté a Aurora sobre la casa de muñecas que le conseguí.
Camilla y Skye entraron en la sala de estar.
—Mami, papi dijo que tenía un regalo para mí —dijo Aurora. Era emocionante escuchar la palabra papi salir de su boca aunque la había escuchado un millón de veces de Jason.
—¿De verdad? Qué lindo —dijo Camilla.
—Está en el coche. Iré a buscarlo —dije y me levanté.
—Yo iré contigo —dijo Aurora.
—No,