CAPÍTULO CIENTO CUARENTA Y CUATRO
RAPHAEL
Camilla iba a recibir el alta esa mañana, así que quería llevarla a casa yo mismo. Cuando llegué, noté que estaba actuando un poco diferente, pero simplemente pensé que estaba cansada.
Intenté hablar con ella durante el camino a casa, pero no quería conversar. O me respondía con una sola palabra o simplemente asentía con la cabeza. Me rendí y dejé de intentar hablar con ella.
La ayudé a bajar del coche y a subir las escaleras porque insistió en irse a d