Hank acababa de terminar una reunión con sus altos ejecutivos cuando recibió las noticias. Ken y Kelvin, sus hijastros, habían sido arrestados.
Una ola de emociones conflictivas lo arrastró. A pesar de todo lo que habían hecho, no pudo evitar sentir una profunda tristeza. Los recordaba como niños pequeños, llenos de potencial antes de que se torcieran por la influencia de su madre. También se culpó a sí mismo por no intervenir con más fuerza, por dejar que Cassandra dicte su educación. El resu