Cuando llegaron por fin al departamento, Romina y Camilo bajaron del auto todavía desconcertados, era un hermoso edificio, Romina contaba con una mucama y una cocinera que le ayudaba en todo lo necesario, pagadas por Camilo por supuesto
Quieres quedarte a cenar Jonathan? preguntó Romina
Esta noche no princesa, tengo mucho trabajo y una junta muy importante mañana, pero apenas me desocupe vendré a verte! dejé una caricia en la mejilla de Isabel y salí del lugar a toda velocidad, le mentí no tení