Capítulo 94: El réquiem de una triste vida.
En aquella mansión vieja y con olor a humedad, donde el dolor de una vida había quedado permanentemente marcado, Daryl mantenía sus ojos cerrados. Al fondo, en aquel viejo aparato demasiado antiguo, se reproducía un enorme disco negro de vinilo que dejaba escuchar a Mozart y su réquiem. La vida, la muerte, todo lo que el montón de experiencias que había amado y sufrido, se arremolinaban en sus pensamientos en un círculo sin fin. Recordando algún cuento que leyó de niño, sentía que Madison y Eme