Capítulo 59: Una tumba.
En la ciudad, la pelirroja Eimy atendía con premura a los clientes que llegaban uno tras otro a la cafetería.
— ¡Le sirvo enseguida! — decía Eimy con entusiasmo.
Madison había salido con André, sentía que aquello era justo lo que necesitaba su querida amiga...después de todo habían pasado demasiadas cosas simultáneamente y sabia lo mal que la bella joven la estaba pasando, la cafetería estaba casi vacía pero no faltaría más que de una hora para que se atiborrara de gente buscando algo caliente