Ver este diario hizo que Rodrigo se enfadara al instante.
Su cara se en sombreció.
Dijo en tono frío: —¿Para qué? ¿Estás rememorando o compadeciéndote del pasado?
Gabriela se quedó callada.
Últimamente estba así, y Gabriela no se tomó su enfado como algo importante, diciendo: —Vámonos.
Extendió la mano para el apoyo de Rodrigo.
Rodrigo no se movió.
Gabriela retiró la mano, no era tan descarada, podía caminar sin su ayuda.
Movió los pies, dando pasos más ligeros hacia el exterior.
Rodrigo no pudo