Me arrepiento

La fiesta anual de empresarios se había pospuesto, no se iba a llevar a cabo sin uno de sus patrocinadores principales, no es así?

Mientras tanto en la mansión Mendoza, después de llevar a su jefe a una clínica privada donde quedó internado un par de días, Rodrigo Mendoza ya estaba en casa al cuidado de un enfermero, el también tenía dos costillas rotas, golpes en el rostro, una herida en la cabeza que necesitó varios puntos y una muñeca quebrada por el duro golpe a las costillas de Cristóbal A
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