Elisa estaba indecisa, quería aceptar pero no quería estar cerca de un hombre que maltratara a una mujer, lo siento CEO Mendoza pero tener que declinar tan generosa oferta
El Ceo tensó su atractivo rostro al instante y se levantó de la cómoda silla con su hijo en brazos, se fue acercándo de a poco a la asistente poniéndola nerviosa, tómelo! Rodrigo le dió a su hijo a la joven mujer, el niño no lloró si no todo lo contrario le tocaba las mejillas a Elisa con sus regordetas manos mientras la obse