—¿Soy yo, o pareces un poco apagada hoy?
Sasha se frotó los ojos, preguntándose si ignorar el comentario de Nate era su mejor opción. Apenas había dormido anoche debido a la sorpresa del desconocido.
Ella seguía pensando que él iba a saltar de nuevo por la ventana y herirla a ella o a Grace.
Ahora estaba sentada en el gimnasio para el manejo de armas, contemplando si debía contarle a Tate lo del intruso. No quería que la amenaza de los extraños cayera en saco roto, haciéndola constantemente ans