Me bajé también del jeep y me adentré a las instalaciones del colegio, especiando alcanzar a Tate porque no sabía qué había dicho o hecho para que se portara así conmigo. Pero no lo encontré ya, solamente estaban la mayoría de los estudiantes con la delgada revista estudiantil en sus manos, leyéndola. Me apresuré a llegar a la sala de juntas, a pesar de que era la presidenta me había ausentado estos días y no tuve la oportunidad de revisarla. No sabía lo que contenía eso. Los escritores estaba