PUNTO DE VISITA DE CAMILLE
Corrí de regreso a la cabaña con un corazón frágil que latía de terror. Si bien estaba atrapada en toda esa ira, no me detuve a pensar en Collins y su maldición.
Ya era pasada la medianoche. Los gemelos ahora eran mayores de edad, y eso significaba que la maldición había entrado en escena.
La luz de la luna arrojaba un brillo espeluznante sobre el techo desalojado, sirviendo como un crudo recordatorio del caos que se había desarrollado.
Cuando llegué a la puerta de l