Las decisiones de Bernard le valieron el reconocimiento unánime de casi todo el mundo, y todos las alababan… excepto sus propios empleados.
Pensaban que iban a vivir a costa de la empresa durante tres años, pero ese sueño se desvaneció en menos de un minuto; ni siquiera tuvieron tiempo de celebrarlo.
Ahora, durante los próximos tres años, o bien permanecerían en sus puestos limitándose a atender las tiendas, o bien tendrían que cambiar de profesión.
Aunque ese trabajo suponía mucha menos carg