Sachiko no tenía respuesta ante el desprecio de Miki, pero no estaba dispuesta a discutir ni a mantener la situación incómoda.
Se volvió hacia Loreen, Charlie y Claire, les sonrió rápidamente para aliviar la incomodidad. “¡Busquemos un trago! ¡Vamos!”.
Miki se rio fríamente al ver que Sachiko intentaba irse. “¿Qué, he dado en el clavo? Bueno, te lo digo sin rodeos… se lo diré al abuelo en cuanto termine aquí. ¡Así que mejor reza para que tus indecorosos amigos no incomoden a Tanya o habrías av