“¿No son suficientes 100 millones? Está bien, podemos discutir el precio”, sugirió Harrison apresuradamente. “¿Qué tal 500 millones?”.
“¿500 millones?”, Bruce se rio con desdén. “Oh, Harrison. Eres tan viejo ahora que podrías morir en cualquier momento. ¡Qué tal si guardas el dinero para tu funeral!”.
Dicho eso, Bruce cerró de golpe el auricular y desenchufó el teléfono.
Entonces, se dio cuenta de que su teléfono celular había estado en modo de grabación, lo que significaba que toda la conver