La segunda nuera, que estaba a su lado, gritó entonces sin vacilar: "¡Si ni siquiera tú te atreves a hacerlo, naturalmente yo tampoco me atrevería!".
Al decir esto, se echó a llorar y dijo: "La policía puede confiscar lo que quiera. Durante tantos años, aparte de criar a los niños en casa, nunca he hecho nada ilegal a los ojos de la ley, así que la policía definitivamente no podrá arrestarme".
Al oír esto, la nuera mayor también intervino al decir: "Sí, es cierto... Solo somos dos mujeres y,