Lola llevaba el reloj consigo en todo momento, precisamente porque se preocupaba demasiado por ello.
Era una simple sirvienta, así que no se atrevía a ponerse un Richard Mille en la mano. Sin embargo, no esperaba que el reloj se le saliera del bolsillo al caer.
Al ser descubierta por Xavion, se inventó rápidamente una mentira: "Esto... Un amigo me dejó este reloj...".
"¿Un amigo?". Xavion preguntó fríamente: "¿Qué amigo? ¿Cómo se llama?".
Lola respondió nerviosa: "Yo... No puedo decir su nom