La arpía le dio a Claire una bofetada en la cara que la hizo girar, pero le ayudó a recobrar un poco de sobriedad.
Sosteniendo con su mano ahuecada su cara hinchada, Claire miró a la mujer de aspecto feroz y preguntó: "¿Quién eres? ¿Qué estás haciendo?"
La mujer apretó los dientes. "¿Qué estoy haciendo? ¡Quiero matarte, pequeña pícara!"
Entonces, se volteó hacia el guardaespaldas que estaba a su lado. "¿Dónde está el cuchillo? ¡Dámelo! ¡Quiero destruir la cara de esta zorra!"
"¡Sí, señorita!