―Alteza, la princesa Carmina ha solicitado su presencia inmediata en su despacho ―avisó Madeline desde la puerta.
La chica de ojos color miel alzó la vista desde su laptop y la cerró.
―¿Ha dicho el motivo de su llamado?
―No, señorita.
―Que extraño… No recuerdo que tengamos programada alguna reunión para hoy y muy agenda está libre, así que no puede ser que haya olvidado algo importante… ―lo meditó por un momento y luego se puso de pie―. Dile que he salido. Necesito ir a ver cómo está Brion.
―Me