¿Y mi hijo?

-¿Desea algo más señor?- el mesero se había acercado a León que tenía dos horas sentado en la mesa, seguía esperando a Constanza que no se veía por ningún lado

-No, gracias- el mesero se retiró sintiendo lastima por León, ya lo habían dejado plantado, León de nuevo tomo su teléfono para mandar otro mensaje, que realmente ninguno había visto, ya estaba preocupado por Mariana que tampoco le había contestado mensajes…

-Hola ¿como estuvo todo?- León al verla respiro, <

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