**GRAYSON**
¿Qué le pasa otra vez a Quinn? Ahora parece triste. Ni siquiera me miró cuando llegó, lo cual era inusual.
Se limitó a sentarse en los asientos acristalados y a observar el entrenamiento. Tampoco interactuó con los entrenadores ni con los demás jugadores.
Hoy ha estado muy callada.
Quería saber qué estaba pensando, pero no podía.
No sé qué tipo de maldición es esta que me impide leer la mente de mi pareja predestinada.
Mi curiosidad pudo más que yo cuando Quinn miró su teléfono y su