**QUINN**
Nuestro beso se volvió más apasionado mientras nos dirigíamos hacia el dormitorio.
No era solo un beso lleno de deseo, sino un beso reconfortante que me tranquilizaba. Porque con ese beso supe que había alguien que se quedaría a mi lado pasara lo que pasara.
Y, como muestra de mi gratitud, rodeé su cintura con mis piernas. Incliné la cabeza para facilitarle a Grayson el acceso a mis labios.
Por el momento, no me importaba si Dylan nos veía, porque solo quería demostrarle a Grayson que