59: Me odia tanto.
59: Me odia tanto.
Narra Dorian.
Isabella me abre la puerta de su casa.
—¿Qué fue lo que pasó? —cuestiono de una vez.
—Hola, Dorian. Yo estoy bien, ¿y tú?
—No tengo tiempo.
Entro finalmente, y me siento inquieto aunque el ambiente es fresco.
—Pasan de las diez, Dorian. Debería ser yo la que no tiene tiempo. Interrumpiste mi sueño.
La veo y... Tiene razón. Está usando pijama, tiene el cabello revuelto. Se ve cansada.
¿Pero cómo me veo yo?
—Isabella... —murmuro, con las manos en las caderas—. Sol