Capítulo 51 – ¡Mateo!
Narrador:
Izan, luego de meterse dentro de Brenda, comenzó su embestida con un suave vaivén que fue convirtiéndose en uno vertiginoso, donde sólo se oían los gemidos de ambos, juntos con sus cuerpos empapados de sudor resonando en la habitación.
‒ Voy a correrme, di mi nombre, te lo ruego…
Le dijo al correrse casi en un grito.
‒ ¡Oh por Dios Izan!, vas a matarme, porque también me corrooooooooo
Y comenzaron los espasmos de ambos al terminar juntos, abrazados y besándose co