Capítulo 16 – Vientos de libertad
Brenda:
Luego de hablar con Mateo en su despacho subí corriendo a mi habitación. Aún no había tenido tiempo de analizar lo que había, o mejor dicho lo que me había sucedido, ¿por qué me lancé sobre Mateo para besarlo?, lo que sí estaba más que claro es que no pensaba en él cuando lo hacía, sino que pensaba en Izan, y eso me espantó, ¿cómo era capaz de desear a mi abusador, al punto de querer besarle con esas ganas?, yo tenía que odiarle, era mi obligación, no p