Mundo ficciónIniciar sesiónDayana Berlusconi
Al despertar mi pequeño Dylan está con sus ojos abiertos pataleando, sonrió y acaricio su mejilla observando como su boquita forma una sonrisa de encías, Sergey me dejo en su habitación y es extraño, pero no voy a cuestionarlo, suspiro y me levanto tomando a mi hijo para regresar a mi aposento.
Busco ropa para Dylan y así poder bañarlo, darle de comer y luego prepararme para bajar a desay







