Encadenados

Tomada por sorpresa, Emma se limitó a quedarse inmóvil, pero cuando Lucian acaricio su labio inferior con la punta de su lengua, pidiendo permiso para intensificar el beso, ella se abrazó a su cuello y abrió la boca. Aquello era la mejor sensación del mundo y Lucian se encontró a sí mismo deseando más, mucho más de todo eso.

Despacio, separo sus cuerpos sin romper el beso y comenzó a abrir los botones de la blusa de Emma de abajo hacia arriba. —Si no deseas esto… será mejor que me detengas ahor
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP