Valentina Petrova
Después de pasar parte del día recorriendo la manada saludando a las personas, conociendo el lugar.
Había estado pensando parte del día cómo le diría a Nicolás lo que está ocurriendo, quería usar las palabras correctas, no quería que él dudara de mí ni mucho menos que se alejara.
Entró la mansión con la flor que la niña me había regalado en las manos y lo primero que oí fueron gritos.
¿Ahora que estaba ocurriendo?
¿Siempre era así en este lugar?
A diferencia de esta mañana l