Mientras tanto, en la mansión, Lily extrañaba mucho a Sean. Sentía tristeza porque anoche había dormido sola, pero ¿qué podía hacer? Casarse con Sean tenía riesgos impredecibles.
Afortunadamente, Vio y Olive la acompañaban, sin olvidar a Ben, quien siempre podía hacer reír a todos con sus bromas.
“Extraño mucho a mi esposo, ¿por qué tenemos que robar un banco?”
“¿Robar un banco?”, preguntó Vio, haciendo que Lily se diera cuenta de lo que acababa de decir.
“Me refiero al banco del corazón de L