CAPÍTULO 11: LAS VACACIONES
Intento controlar la furia que hierve en mi interior, pero me cuesta. Antes me dejé hacer a un lado, como una tonta que quería complacer a todos permití que me pisotearan, pero eso se acabó.
—Sophia… —Mi padre exhala mi nombre con una sorpresa que me eriza los vellos de la piel.
Ahora no puedo dejar de preguntarme cuántas cosas le habrá metido en la cabeza esa víbora de Lilian a mi padre.
—Sé que te preocupas por mí, pero…
—Mira Sophia, seré honesto contigo, siento q