Cap. 49
impostor por amor
Manuela
El regreso a Italia fue tranquilo, pero Ascânio ni siquiera intercambió una palabra conmigo. Anoche cuando llegué de su habitación terminé sintiéndome enferma, y tuve que mentirle a mi madre diciéndole que era comida. Luego me acosté y dormí. Pero sé que será muy difícil tener que contarle lo del accidente de Mirela, pero estoy tratando de prepararme.
Horas después llegamos a la mansión de Turín y nos recibió el mayordomo Théo, quien en la entrada nos dice qu