cap. 25
impostor por amor
Ascanio
— Bueno cuñada, tal vez hasta pueda ayudarte, pero tengo dolor de cabeza, pero en cuanto me recupere puedo unirme a ti en tu lucha, al menos por el trabajo, ya por el auto, tal vez puedas cómprate uno tú mismo con el fruto de tu trabajo. ! ¡Así nadie puede oponerse!
“Oye, Mirela, no tienes derecho a mandarme a trabajar a comprar nada, ¡porque apenas entraste en la familia y ya te hiciste una fortuna con nonno!”.
— ¡Basta Mariela, no toleraré tu falta de respeto