—En estos años has cuidado bien de Luciana y te has comportado adecuadamente, así que te he aceptado a regañadientes. Pero ahora que Ángel ha sufrido este accidente, ¡considero que es completamente tu responsabilidad!
Marcela descargó una retahíla de insultos sobre Catalina.
El rostro de Catalina palideció. Finalmente Marcela había dicho lo que realmente pensaba: ¡la despreciaba!
Catalina sentía tanta rabia que podría vomitar sangre. Odiaba a Ángel, odiaba a Marcela, ¡odiaba a todos los que la t