Mundo ficciónIniciar sesión—Debemos irnos, muchacho. La noche es muy joven.
—¡Esta bien! Esto no volverá a pasar.
—Eso espero, porque no siempre te voy a estar salvando el culo.
—No espero eso, cazador. Responde serio guardando su catana para dirigirse al coche.
Noah lo siguió subiendo al vehículo… enciende el auto para ponerlo en marcha hacia otro lugar de ataque.
En cuanto los cazadores partieron, una poderosa mirada amarilla