Las dudas de Piper desesperaron aún más a Emily.
No había vigilancia, ni testigos, e incluso la testigo más crítica, Piper, no podía descifrar lo que había visto.
Y las palabras de Tabby hicieron que todos se hicieran la pregunta más profunda.
Si nadie empujaba, ¿se movería sola la silla de ruedas? ¿Se caería Matriarca sola al lago?
«Abuelo, entrega a esta mujer a la policía y deja que ellos se encarguen de este asunto. Debemos hacerlo por la abuela».
Tabby deseaba arrancar a Emily ahora, ¡pero