Era el segundo día después de que Emily recuperara el conocimiento.
Tras caer al mar, pensó que estaba destinada a morir.
Era imposible que los milagros ocurrieran una y otra vez.
Pero se demostró que los milagros sí podían suceder una y otra vez muchas veces, haciéndote sentir increíble.
No estaba muerta. Estaba viva de nuevo.
Sin embargo, ¿dónde demonios estaba ese lugar?
Estaba tumbada en la cama débilmente, sin fuerzas, pero su conciencia era clara.
La habían drogado y no sabía lo que era.