Era como si hubiera pasado medio siglo.
En el coche reinaba tal silencio que hasta se oía el sonido de una aguja al caer al suelo.
La disculpa de Hunter silenció al instante a Emily.
Su respiración se fue desordenando poco a poco. No sabía si seguía enfadada o si le había perdonado por completo.
Se encontró a sí misma un poco barata.
Mientras este hombre la tratara un poco mejor, se olvidaría de las cosas que había hecho para herirla.
Sin embargo, ¿cómo podía ser tan tacaña todo el tiempo?
Pero