27. Capítulo
Elevó ambas cejas desprevenida ante la pregunta; si dos personas se amaban, la opinión de un tercero no debía valer nada, sin embargo, ella comprendía por qué formulaba la pregunta. Y estaba dispuesta a darle una respuesta, seguro la que quería escuchar no solo de su parte, sino también de su padre.
—Mírame, con todo respeto te digo que Salvatore, además de apuesto, es un hombre encantador contigo. Nada más como me hablas de él, se nota que lo amas y si ustedes dos se quieren, entonces deberían