Las chicas fueron sacadas del camión de carga donde las transportaban, todavía no habían llegado al lugar donde se supone que salvarían a las demás mujeres, fue un riesgo lo que han hecho. Los hombres la arrodillaron a ambas.
―Cada una me hará una chupada de verga y quien no se esmere morirá aquí como una perrä ―Lía pasó saliva y Chely sintió rabia.
―¿Qué haces? ―El otro hombre miró a su amigo confundido―, sabes que no podemos usarlas, son mercancía y de saber que te la chupan no la comprarán y